Mónica Robinson Bours Muñoz funda Ponguinguiola A.C. a partir de la búsqueda y aprendizaje al que tuvo que recurrir por una lesión cerebral presentada por su hijo mayor, quien después de unos años le permitió ser un joven independiente y con altas capacidades intelectuales. El material educativo que investigó, realizó y generó para trabajar en la educación de sus hijos, la llevo a querer compartirlo con la comunidad de su natal ciudad Obregón, Sonora. En ese momento, nacen los primeros proyectos como un Museo interactivo e itinerante de dinosaurios. Con el éxito obtenido, decidió formalizar y establecer la Asociación Civil que hoy conocemos.
Abrimos las puertas del Museo Cultural Infantil Interactivo con el tema de “Los Dinosaurios”, Este estuvo abierto por año y medio a todas las escuelas públicas y privadas, así como al público en general, y fue visitado por 80 escuelas y 13,000 niños.
Para 2002 iniciamos el Museo itinerante para lograr que más escuelas pudieran conocer el Museo. Se visitaron 80 escuelas primarias para impartir talleres culturales de arte y ciencia, y se beneficiaron 24,116 niños y niñas del Municipio de Cajeme, Sonora.
En el año 2003 se inicia la planeación y el diseño de un programa de lectura con el objetivo de formar niños lectores. Este programa se implementó de forma permanente en escuelas oficiales (2) durante cinco ciclos escolares consecutivos, logrando que 800 niños leyeran un promedio de 12 libros por año.
En el año 2006 nace Biblioteca Ponguinguiola que cuenta con un acervo de 9,300 libros infantiles y juveniles en español e inglés. A partir del año 2007 se logra un enlace de colaboración con CONACULTA enriqueciendo nuestro acervo con 1,500 libros más.
Como parte de este amplio programa surge Pongui sobre ruedas, una biblioteca móvil que acercaba libros infantiles y juveniles a escuelas, comunidades, casas hogar y plazas públicas, al mismo tiempo que brindaba un espacio y actividades de fomento a la lectura.
Esta campaña nace para aprovechar y reciclar los pinos navideños naturales en abono orgánico (composta).
En conjunto con centros comerciales que funcionaban como centros de acopio de los pinos, el Ayuntamiento que transportaba los árboles y el Centro de Estudios Tecnológico Agropecuario #38 quien elaboraba la composta a través de talleres con sus estudiantes, se obtuvieron en promedio del 40% al 60% de los pinos vendidos, produciendo de 3 a 4 toneladas de composta. El año 2007 se logró recuperar el 82% de los pinos vendidos en Cd. Obregón.
Campaña con el objetivo de reciclar libros y cuadernos que al finalizar el ciclo escolar tradicionalmente terminaban como basura. El papel se canalizó a través de un intermediario a una planta recicladora que elabora productos que regresan a la comunidad como toallas de papel para secar manos, papel sanitario en rollos grandes, servilletas, entre otros. Participan escuelas de todos los niveles, tanto públicas como privadas como centro de acopio.
Cada año participaron 120 escuelas, desde jardín de niños hasta Universidad con aproximadamente 70 toneladas de papel.
Campaña que consistía en invitar a las escuelas a realizar la separación de sus residuos reciclables. Posteriormente, Ponguinguiola recolectaba en su centro de acopio estos materiales y los entregaba a un reciclador, del cual se obtenía un beneficio económico que se registraba para provecho de las escuelas, iglesias o personas que estuvieran inscritas en el programa.
Después de las experiencias exitosas, ésta campaña permanece activa hasta el 2020 a cargo de la Universidad La Salle – Ponguinguiola en Cd. Obregón, Sonora, donde previo a su cierre, recibió un premio de Fundación Azteca por su diseño, implementación y alcance en Cd. Obregón.
Gracias a este programa, se integró una red comunitaria en la que participaron más de 157 empresas, 116 escuelas, 60 organizaciones y 14 instancias de gobierno y cientos de familias, mediante la cual se evitó que entre 700 toneladas por año de materiales reciclables, terminaran como basura.
En el año 2014, la fundadora de Ponguinguiola Mónica Robinson, decide aperturar una sede en La Paz, B.C.S, y en conjunto con NOS, Noroeste Sustentable implementar talleres infantiles con los hijos y nietos de la comunidad de pescadores de “El Manglito”. Los talleres proporcionaban a los niños distintas habilidades para poder expresarse, conocer y respetar las opiniones de otros, así como reconocer una conexión con el entorno y la naturaleza, se impartieron más de 20 talleres con temáticas variadas e información científica para empoderar y reconocer el cuidado de los recursos naturales.
Por mencionar algunos talleres:
1.- Biología y Medio Ambiente.
2.- Salud emocional, física y social.
3.-Lenguaje, lectura y escritura.
4.- Artes.
En 2017, Ponguinguiola A.C. inició un cambio hacia la reducción del consumo de plásticos de un solo uso en Baja California Sur, enfocándose en modificar hábitos en lugar de fomentar el reciclaje.
La campaña #Desplastifícate, liderada por Ponguinguiola y sumando a 35 organizaciones civiles, la CONANP y el apoyo de de las Asociaciones hoteleras y restauranteras del estado, tiene el objetivo de eliminar el uso de popotes, bolsas plásticas y contenedores de unicel.
La alianza logra en 2017 una encuesta que detecta que en el malecón de La Paz se entregaban diariamente 2,958 popotes y 1,971 contenedores de unicel y en 2018 que el Congreso Estatal apruebe la restricción de 3 productos plásticos de un solo uso, siendo la primer Ley a nivel nacional con estas características. A la par, se publica la primer Norma Técnica en México, para regular estos tres productos plásticos.
Los avances estatales que se estaban llevando acabo se vieron truncados por la pandemia en el año 2020.
A partir del año 2021 se retomaron los esfuerzos con las organizaciones Centro Mexicano de Derecho Ambiental CEMDA, Como Vamos La Paz y Sociedad de Historia Natural Niparajá, generando dos campañas anuales:
“#Julio sin Plástico” sumándose al movimiento internacional y trabajando en conjunto con centros comerciales regionales como “Supermercados Aramburo” y su icónica vaquita , entre otros y #Navidadsindesachables en la temporada navideña, para incentivar la disminución de consumo de empaques navideños y compras excesivas
En 2024 culminan los esfuerzos de la Alianza y desde Ponguinguiola A.C. continuamos construyendo esfuerzos y soluciones tangibles que buscan reducir el alto impacto de los plásticos innecesarios de un sólo uso en Baja California Sur.
Para generar un mayor entendimiento sobre los residuos y por lo tanto un mayor entendimiento en la toma de decisiones, generamos registros de los distintos tipos de residuos que se desechaban en la ciudad de La Paz en un esfuerzo colaborativo con distintas instituciones gubernamentales y asociaciones civiles.
Este primer programa piloto de 2020, fue base para generar un “Diagnostico estatal de residuos”, (producto de PAR-BCS), donde los datos obtenidos son alarmantes considerando el aumento de residuos en un estado sin sitios de disposición viables. A partir de este análisis es urgente comenzar a tomar decisiones para minorizar estos impactos tanto económicos como ambientales.
En PAR-BCS se buscan generar las mejores estrategias con acciones concretas para abordar la situación de los residuos de forma transversal y armonizada basándonos en principios de una economía circular.
Esta plataforma reune a representantes de sectores gubernamentales y municipales, asociaciones civiles, académicos e industria privada (principalmente gremio hotelero y restaurantero).
La generación de modelos pilotos desde PAR-BCS, nos otorgó este año ser premiados y beneficiados por el Banco Interamericano de Desarrollo en su convocatoria internacional “Too Good to Waste”, con el proyecto titulado “Aprovechamiento de Residuos Orgánicos en Baja California Sur, México”, y por la embajada Británica (UKP) por medio de Climate Group con fortalecimiento y acompañamiento para el proyecto de gran escala de aprovechamiento de residuos orgánicos.
El proyecto “Siembra de agua” en Rancho La Piedra busca crear en un laboratorio vivo que integre ecotecnias de captación y uso eficiente del agua, así como energías limpias, con el propósito de educar y capacitar a la comunidad local.
A través de la implementación de tecnologías sostenibles y programas formativos vivenciales, se pretende fomentar una cultura de conservación del agua y manejo responsable de recursos naturales en Baja California Sur, creando un impacto positivo y replicable en otras comunidades de la región.